#Debate14N

15 noviembre 2011


Fue un conversatorio. Los cinco pre candidatos que optan para ser electos como representante de la oposición venezolana en los próximos comicios presidenciales, acudieron a la UCAB a responder 8 preguntas elaboradas por estudiantes universitarios, que no incluyeron mujeres, un fallo considerable en la organización, toda vez que las mujeres somos una mayoría significativa en el sistema educativo formal venezolano.

Visión de conjunto
No importa a quién le vayamos, el ejercicio de anoche será evaluado en conjunto, fue un logro de los cinco pre candidatos y de la Mesa de la Unidad Democrática. Fue un logro para movilizar al tercer gran tolete del electorado venezolano: los abstencionistas. Tienen otros liderazgos, nuevas ofertas, gente a la que hacerle seguimiento y con base en sus desarrollos de campaña, decidir. Tienen tiempo. De aquí a febrero hay mucho que escuchar, profundizar, contrastar.

Prescindir de los roles
Para evaluar sus ejecuciones de vocería fue maravilloso verles declarando a la prensa. Posturas menos acartonadas generan mensajes mejor estructurados, la credibilidad está íntimamente vinculada a la conexión emocional que se logra con lo que se dice: sentir lo que se dice. Por eso, la sonrisa de vendedor de Mafalda de Pablo Pérez no me gustó, el optimismo a juro es un problema, al igual que hablar de sí mismo en tercera persona. Con María Corina sentí el mismo problema, el “por ahí me llaman María” fue una tragedia como mensaje, el blanco Ace, las cejas sobremaquilladas, la sonrisa impostada, el endulzamiento de la voz, y el error de incluir cifras que no maneja a cabalidad le sumaron fallos a sus puntos fuertes: capitalismo y respeto a la propiedad privada.
Capriles Radonski y López enfrentaron el mismo problema por la tensión del escenario, mucho en juego, una preocupación que se tradujo en sudor, en miradas medio esquizoides al ver directamente a cámara, en conectores dispersos en el caso de Henrique, y mala pronunciación y quiebre de la voz en el caso de Leopoldo.

5 voces y 4 candidatos 
Me genera mucho alivio la revelación de Diego Arria como un asertivo generador de agendas políticas, pero no un contendor. No va por el cargo, va por la cobertura que a sus palabras e iniciativas pueda hacerse durante este período que dure la campaña. Marcó una distancia ostensible con el resto de los candidatos, creó su propio sistema de puentes para colocar mensajes clave, donde las preguntas resultaban accesorias y como un avezado vocero, utilizaba sólo las palabras necesarias para vincular sus temas:
  1. Convocar a una Asamblea Nacional Constituyente para los cambios críticos que contribuyan a un piso institucional fortalecido.
  2. El reconocimiento al tiempo de transición que tendremos que vivir, entre este gobierno y la posibilidad de afianzar uno nuevo.
  3. Las mafias de la FFAA y su dominio de las redes de narcotráfico, bajo el amparo del PopStar.
  4. La estafa que ha representado la oferta educativa bolivariana para muchos jóvenes.
  5. La promesa de llevar al PopStar al tribunal de La Haya por sus crímenes.
Todo lo demás sirvió para avalar estas claves. Fue el único de los candidatos que reconoció el valor de las propuestas del resto, que las incorporó en sus propias respuestas, como puentes, pero lo hizo; de resto, ningún otro habló de sus compañeros, un detalle de mucho valor en el marco del inmenso esfuerzo técnico y organizativo que ha gestado la Mesa de la Unidad Democrática en meses de trabajo. La visión de equipo no es accesoria, es necesaria.

De mayor a menor
Capriles Radonski: recordando aquel famoso debate entre Nixon y Kennedy, escucharlo tuvo un efecto muy diferente a verlo. El ejercicio como actual gobernador le suma una ventaja competitiva importante. Tuvo el mejor resumen en su presentación: “todos los cargos que he ejercido han sido por elección popular y volveré a ser electo”. El estado Miranda, en efecto, por su complejidad se parece mucho a este país, desde una costa barloventeña hasta Los Teques, la priorización de la inversión en educación, etc.

Pablo Pérez: el mejor entrenado, ajustado a reloj, mensajes breves y precisos.  De igual forma, tiene el aval de ser un gobernador en ejercicio, de conocer los temas de frontera, de seguridad, con un electorado seguro. Demasiado feliz, pero en contraste con el tono adusto del anterior, obtuvo más atención. La concreción de sus cifras no me gustó. El mensaje de padrote, tampoco.

María Corina Machado: aprovechó su rol de independiente, colocó sus mensajes más importantes y cometió unos errores gravísimos en cifras. Insisto en la atadura de la impostura, es un fastidio; sin menos claves de campaña le hubiese ido mejor.

Leopoldo López: el espacio de la noche anterior en la entrevista con Nitu Pérez, igual ofreció un contraste muy severo en sus desempeños. Toda la inversión de su cuña de Bárbara Blade, todo el optimismo que suele estructurar en sus discursos no estuvo presente en sus respuestas. Me gustó que algunos de sus programas tuviesen nombre, como “Muéstrame tu boleta”, su pertinencia podrá evaluarse en otro momento, pero le faltó confianza y estructura.

Es el primero
Y ahora entiendo el rollo del vaso medio vacío. ¡Qué piña con la gente que sólo lo ve así! Hubo lugares comunes: ¡muchísimos! Faltó profundidad: ¡les invito a intentar ser profundos en 60 segundos! Más de lo mismo: ¿querían extraterrestres, el portal al otro mundo de Fringe, zombies? No fue un debate: ¡Ujum, es verdad, pero estamos empezando! Es una diferencia monumental tener a cuatro candidatos menores de 50 años, con propuestas por exponer, este ejercicio oxigenó de manera significativa la agenda política, y es una picada de ojo para lo que está por venir. Y Diego Arria estará ahí con su agenda paralela, cinco voces, cuatro candidatos y unos meses que servirán para discernir nuestras preferencias y movilizar más gente. Es un extraordinario inicio de campaña, respetuoso, consensuado y ¡democrático, coño!

Al Coronel, el debate lo derriba
El contraste que nos legó otra de las sopotocientas cadenas presidenciales, fue fantástico. No me interesa de qué habló, ni sus descalificaciones, ni sus promesas. La agenda no fue él, ni anoche ni esta mañana. Ya lo incorporó en sus declaraciones, y, que el PopStar hable del debate es ¡una gran victoria! ;)

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