Uno que le guste a todos menos a usted
No pude. No puedo. No quiero. No, no y no. ¡Qué aburrimiento!
Ya sé que es igual que insultar a Zeus o burlarse del poder de la Santísima Trinidad, sé que este buen hombre es considerado un tipo superior, un iluminado, un tipo de alto vuelo.
Y amo el de Historias de Cronopios y de Famas, La vuelta al día en ochenta mundos y Bestiario, pero Rayuela, no. Que si puedes ir adelante o atrás, que salta la páginas como quieras, que eres libre de jugar con la historia y volver cuántas veces quieras y tal y qué sé yo, pero no he podido ni quiero intentarlo otra vez.
Y cada vez que escucho a alguien alabarlo, emana la Marta Colomina que hay en mí, y me provoca preguntarle con crudeza cuál es el giro que le da, cómo es que lo ha disfrutado, si acaso no es un comentario promedio de faramallero, jugando al acerbo cultural y a la legitimación de la terapia como método alternativo para una vida más sureña, sofisticada y menos violenta que la caraqueña promedio.
Déjenme con estas maravillas: La foto salió movida
"Un cronopio va a abrir la puerta de calle, y al meter la mano en el bolsillo para sacar la llave lo que saca es una caja de fósforos, entonces este cronopio se aflige mucho y empieza a pensar que si en vez de la llave encuentra los fósforos, sería horrible que el mundo se hubiera desplazado de golpe, y a lo mejor si los fósforos están donde la llave, puede suceder que encuentre la billetera llena de fósforos, y la azucarera llena de dinero, y el piano lleno de azúcar, y la guía del teléfono llena de música, y el ropero lleno de abonados, y la cama llena de trajes, y los floreros llenos de sábanas, y los tranvías llenos de rosas, y los campos llenos de tranvías. Así es que este cronopio se aflige horriblemente y corre a mirarse al espejo, pero como el espejo esta algo ladeado lo que ve es el paragüero del zaguán, y sus presunciones se confirman y estalla en sollozos, cae de rodillas y junta sus manecitas no sabe para que. Los famas vecinos acuden a consolarlo, y también las esperanzas, pero pasan horas antes de que el cronopio salga de su desesperación y acepte una taza de té, que mira y examina mucho antes de beber, no vaya a pasar que en vez de una taza de té sea un hormiguero o un libro de Samuel Smiles".





2 comentarios:
Naky, al mismo tiempo de ser uno de mis libros favoritos, muy de la mano con un par de primos llamados House of leaves (Mark Z. Danielewski) y Anathem (Neil Stephenson),me siento tan identificado por tu paqueña "marta" ;)
No es un libro para leerlo, sino para dejarse llevar por él.
Besos desde madrid
¡Epa! No soy el único que no pudo con Rayuela aunque le fascinen otras obras de Cortázar :)
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