Pude haber elegido "Melocotones helados" de la misma autora, pero preferí este, presumo que por mi interpretación libre del término placer culposo. Freire es versátil. La descubrí hace años en una librería ya extinta del centro comercial Sambil, de esas que igual te vendían algún dudoso exitoso editorial en Bs. 500 que las obras completas de Poe en Bs. 10 y siempre volvía a ella para ver cuál salvajada en su tasación había cometido el gerente, y así podría salir beneficiada con buenas historias a precios ridículos.
La culpa reside en la tristeza que me despierta la historia, en su circular tránsito entre lo irreal y lo posible, en el metarelato que nos convoca a todos a ser un poco fantasmas, buenos actores y en la vocación Lupita Ferrer de su protagonista. Y es ese, el valor real de la obra: ella es creíble.
Lo leí y lo releí y aún lo conservo, no es uno que esté dispuesta a entregar en un cambalache ;)






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