Rafael Ramírez es cínico. Le luce, le queda bien, lo ejerce con destreza. Conserva un halo de eternidad que le antecede, y lo conoce, y lo usa a placer. Al igual que el finado Tascón, supo ganarse su puesto al estelarizar la bendita conseja del rojo rojito, que debiera acongojarnos tan sólo oír que se repite como una muestra de atropello y abuso de poder. Pero a él no, la única forma que salga mal parado de este proceso es que se descubra que es el amante de Hillary y el principal informante de sus súbditos de seguridad, pero en un formato más completo que el de Wikileaks, esto necesitaría vídeos, fotos, cables, correos y por supuesto cuentas bancarias, en dólares, y más desproporcionadas que las de Diosdado. Coloco este particular ejemplo para darle sentido a una de sus frases más notables en el marco de la interpelación: “La extrema derecha norteamericana nos acosa” (SIC). Quiero creer que se trata de ese tipo de acoso.
Rodríguez Araque, es simplemente una vergüenza. Ser el responsable de una cartera ministerial titulada “Energía Eléctrica”, en un país con los problemas que vivimos, es una injuria a la lógica. ¡Cámbienle el nombre al ministerio!, puede ser el de “Todas las formas de energía posible”, “De la nueva energía socialista protagónica”, “De la energía del pueblo”, igual no es muy complejo intitular al modo revolucionario; así, además de originales, sopesan la barbaridad de tener un irresponsable incapaz de solventar de manera eficiente, sin iguanas, ni Niños, ni sequías o lluvias, ese notable progreso de la humanidad llamado energía eléctrica. En todo caso, su rol fue sparring, agitador –sí, con esa cara-, anteponiendo a cualquier respuesta necesaria, el recurso del terrible vilipendio al que fueron sometidos los revolucionarios durante 40 años, con la actitud de quién se los caló íntegros y ahora tiene el chance de destruir aquello y con el tiempo, construir alguna vaina nueva, pero primero hay que destruir. Van bien. En todo caso afirmó: "Jamás el pueblo venezolano aceptará que regresemos a las viejas políticas", y me encantaría saber si él aprendió a hacer política ahora.
Francisco Garcés, el Caín del estilo Dudamel, ¡qué manera de dañar un look!, ¡qué pena con la linaza o la cremita que use para conservar esas tres greñas! Yo que él, negociaría con Iris, ahora es que hay gente buena colocando extensiones, y con tanta mujer de pelo crespo empeñada en lucir como japonesa, con mayor seguridad sería una apuesta brillante, para que el muchachito aquel sepa quién es el que lleva la verdadera batuta en esta historia. Y es que el ritmo de Garcés ha cambiado, cómo no. El ritmo de Garcés se diversificó. Cansado –especulo- de tanto reporte inútil sobre el movimiento de esta tierra, confiado además que ni la estructura del Macizo Guayanés soportaría este nivel de fallas estructurales en la mayoría de nuestras edificaciones, resultaba necesario migrar hacia otros estadios más ambiciosos y así le vemos hoy representando otro gran desastre como el ministerio de Transporte y Comunicaciones. Una –y no fueron pocas- de sus peores declaraciones incluyó que la construcción de carreteras y autopistas son una obra única del PopStar, y que todo los servicios de transporte masivo con los que hoy cuenta el pueblo bolivariano son extraordinarios, seguros y rápidos. No creerán ustedes que me extenderé sobre estos puntos, ¿verdad?
Mi contribución concreta, en el marco de la interpelazón a la que nos tiene sometidos una inflación más ágil que Frederick Carlton "Carl" Lewis, es brindarles algunas pistas sobre la estrategia oficial de cara a las interpelaciones, a modo de breves consejos revolucionarios, son estos:
Ministros:
- Aunque esté a punto de cumplirse su primera década, a cualquier reclamo sobre ineficiencia, falta de cumplimiento de objetivos y actos de corrupción, endílguele la responsabilidad al golpe de estado y al sabotaje petrolero. Sin piedad. Hable de ello como si hubiese ocurrido ayer.
- Dedíquele no menos de 30 minutos de exposición a los pasados 40 años. Tiene que ser capaz de explorar toda característica que favorezca a la comparación guanábana/revolución; en el ánimo de destacar la perversión de la que aún no hemos salido, no por falta de ganas sino por complejidades del tumor puntofijista.
- Ante preguntas difíciles, recurra a la descalificación y la ironía.
- Decida qué quiere responder y qué no, de hecho, ironice sobre lo que no responderá, pero sea explícito, que se note que es un reto, que el poder lo tiene usted.
- Mencione –mínimo dos docenas de veces- al PopStar con lenguaje militarizado, que se entienda que usted es un soldado, una ficha más.
- Prepare láminas con cifras. La veracidad de las mismas nunca es comprobada, así que prepárelas igual. Tienen que ser gráficos de barras (los de torta no son tan eficientes), y estas indefectiblemente deberán ser ascendentes para el período revolucionario. Cuanto más cerca de cero arranquen (1998) más significativo el ascenso.
- Prepare al menos un vídeo con banda sonora de percusión local para los logros, piano leve para las penurias del pasado, trompetas malogradas para el par de hitos irrenunciables: golpe de estado y paro petrolero.
- Mencione tantas veces como crea necesario, sobre todo si no tiene nada bueno que decir: batalla ideológica de las ideas; pueblo, capitalismo salvaje (sirve igual: ruin, brutal, irracional, abominable); reivindicación, extrema derecha, justicia social, desestabilizadores y la mayor felicidad posible. De la emoción que le imprima dependerá cuántos minutos durará el aplauso de su barra.
- Recuerde que tiene una barra, en rigor, dos: una arriba (invitados de honor) y otra abajo (diputados del partido); y de ser necesario, se movilizarán recursos para que otra le espere en las afueras del hemiciclo (con autobús, refrigerios, franelas y gorras a juego).
- Recuerde que sólo un canal transmite desde el hemiciclo, ante cualquier contrariedad, ellos cortarán la señal, suspenderán el sonido, pero sobre todo, recuerde que tienen asignado un director de cámara sólo para la bancada opositora encargado de ponchar cualquier bostezo, intento de halado de moco, volteada de ojos o disgusto por sus declaraciones.
Diputados:
- Descalificar a los opositores: burlándose de sus argumentos, acusándolos de otros actos de corrupción, señalando la impertinencia de sus preguntas, hostigándoles con sonidos cuando sus intervenciones le resulten demasiado coherentes, y cualquier otra ocasión no señalada en estas líneas.
- Aplaudir a los ministros.
- Aplaudir a sus colegas.
- Aplaudir al Presidente, Vicepresidente y hasta el Secretario cuando lea la agenda.
- Aplaudir los vídeos.
- Aplaudir las láminas.
- Aplaudir los mensajes que lea en la pantalla.
- Aplaudir cuando se vea en la señal de ANTv.
- Aplaudir cada mención al PopStar.
- Aplaudir palabras claves: pueblo, revolución, Bolívar, bolivariana, proceso, venceremos, muerte, socialismo, socialista, etc.
-Le garantizamos un sistema de bíceps y tríceps de extraordinaria entonación muscular, es que ni con el Abtronic le iría tan bien y en tan poco tiempo. Eso sí, para mantener proporción entre brazos y piernas, levántese también, esto le imprime mayor energía a sus vítores-
Público en general:
- Usted también es revolucionario, por favor, lea las instrucciones de los diputados. Aunque los suyos –sus aplausos- no guarden igual rango y valor que los de aquellos, son útiles.
- Por favor, finja que le interesa lo que allí se está diciendo, por lo que no es prudente sonreír cuando se vea en la señal de ANTv, tampoco que salude a la cámara.
- Sólo en momentos de notable alteración puede hacer uso de taquitos, botellitas de agua vacías, esputos y otras mucosidades.
Las que he visto hasta ahora me han resultado lastimeras, y a pesar del esfuerzo que supone seguirlas, me consuela saber que ellos, sólo ellos, son los que tienen que calarse horas ininterrumpidas de filosofados popstarsianos. Mínimo cuando tienen chance se desquitan, lo suyo es una proyección, una demanda ante tantas horas escuchando a su líder. Mientras tanto, seguimos todas y todos, interpelando, pero sobre todo pelando.






2 comentarios:
Hay algo que nunca cuadró allí. Un fraude. Se trataba de una memoria y cuenta del año 2010. No entiendo cómo el tiempo para nosotros mientras los ministros viven anclados en la llegada de Colón, el año 1989, el 1992 y 2002. Eso es un mal pegue. Una droga barata para alterar la realidad.
Eso no es justo. Es la primera vez que veo de forma tan barata que el "poner las cosas en contexto" sirve para no hablar de la materia. Sirve para no responder. Eso los hace inservibles.
Agregaría el detalle de que el camarógrafo de ANTV jamás, léase bien, JAMÁS va a ponchar las láminas que lleven los diputados de la oposición. En cabio, otrogará primerísimos primeros planos para láminas, videos y demás apoyo audiovisual de los interpelados y de las diputados de la bancada poderosa.
Que penoso ha sido el Parlamento de esta época revolucionaria.
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