Yo era, literalmente un pedazo de gente cuando escuché por primera vez tu voz, y al mejor estilo de esas historias que venían en las páginas finales de la Vanidades -una de las que compraba mi mamá-, firmada por una señora cuyo nombre y apellido siempre me dieron risa, Corin Tellado, me dije sin confesarle a nadie en voz alta: ¡mi amado se llama Horacio! -lo siento, es muy cursi, pero había que ser congruente con la pluma que me inspiraba-.
Cuando me decidí a conversarlo con mi mejor amiga, amén de reírse como una hiena, con mucha suspicacia me aclaró que en la radio siempre hablaba gente que por fea no estaba en la televisión, y que no podía ser casualidad que nadie más conociera tu música; era una duda razonable y capital, por lo que, no hubo una sola de mis compañeras del colegio que no pasaran por la pregunta de: ¿conoces a Horacio el de Desorden? Por toda respuesta siempre recibí noes.
Pero la vida es generosa, y estando con mis padres en la extinta pastelería Manhatan de Chacao, con mi tartaleta en la mano, escuché de nuevo tu voz, en vivo. No eras el hilo musical del sitio, estabas ahí, con tu pelo negrísimo, a mi entender trasquilado pero bonito, vestido igual de negro -cosa que me dio un poco de susto pues siempre he tenido tendencia a vestirme como un paquete de salvavidas-, al lado de una muchacha, para mi desgracia, igualmente hermosa. Agarré a mi hermana por un brazo y le dije en el oído: ¡él es Horacio! Ella volteó sin disimulo -cosa que para un artista es más bien un halago, pero que a mí me aterrorizó en su momento- y dijo: es un punk.
Otra tarea. Averiguar qué era un punk, leí sobre Inglaterra, leí sobre sus procuras, leí de la resistencia a la modernidad y no entendí media palabra. Leí luego sobre el ska, y mi hermano generosamente me buscó con amigos suyos de la Simón Bolívar -sí, él ya estaba en la universidad, es que me lleva 10 años- "cintas" de Madness y Specials, y aunque no entendía nada de las letras, el ritmo me hacía bailar como una zaranda. A veces me metía en su cuarto para poder hacerlo con mayor libertad, y combinaba esta música con discos del B52's, las Gogo's y hasta AC/DC.
Era una galla, Horacio, estudiaba en un colegio de religiosas y ninguna de mis compañeras comprendía esa música en contraposición a los emblemáticos Franco De Vita, Yordano, Ilan, y más cercanas aún, a pesar de la "diferencia" de sus géneros: Karina y Melissa; con la primera lloraban y la segunda se convertía en el prototipo hardcore de la "generación Halley" a la que ni siquiera pertenecíamos. No te voy a mentir, cedí a la posibilidad de cantar acompañada y forrar carpetas con rostros de revistas y amén de los discos de DP, me compraron los de Chayanne, todavía pienso que, si en la vida de este buen hombre había una venezolana, es bastante injusto que no haya sido yo. Alguna vez, ayudando a una amiga a promocionar una película de Oscar Lucién llamada "Un sueño en el abismo" -que trajo a la farándula local a un pesado de la talla de Luis Fernández-, dando vueltas por el CCCT repartiendo afiches y calcomanías te vi en una de las jardineras. Me paralicé. Pensé en todas las frases que podía decirte para pedirte un autógrafo, ninguna me gustó, pero como estabas tan inspirado, tuve el chance de verte diferente. Me animé y fui a decirte entrecortada que te admiraba, que escuchaba Radio Pirata, que tenía los discos de DP, y que yo sí era cursi. Sonreíste como lo hubiese hecho cualquier amigo de mi hermano, con la distancia de un tipo grande escuchando piropos de una chamita, me preguntaste el nombre y escribiste:"Con amor para Naky: yo no soy cursi". Esa i final era una florecita. La calcomanía estuvo en mi corcho más o menos 10 años.
Ya en la universidad me sobraron los amigos para ir a tus conciertos, tu música se hizo popular, era lo in; de hecho, en unas vacaciones en las que nos fuimos a Chichiriviche, a todos se nos olvidaron los discos y sólo tuvimos para los 7 días de estadía: "Canto popular de la vida y muerte". Y sí, terminamos sabiéndonos hasta las respiraciones. En otra oportunidad te conseguí conversando con una de las simpáticas Boconas en un local de Altamira, y aunque me dio vergüenza, me acerqué hasta su mesa a pedirte otro autógrafo -cosa de poder renovar aquel-, y lo hiciste sonriendo, me preguntaste si iría al concierto del día siguiente y por supuesto dije que sí.
Al Teresa Carreño fui como con dos horas antelación, aunque las entradas estuviesen numeradas y mi acompañante fuese la persona más aburrida y desorientada de todo el teatro, todo el mundo se sabía las canciones, todos gritamos como locos, saltamos -sin perjuicio de los asientos-, aquello fue una convención de Búfalos Mojados pero en lugar del gorro de Pedro Picapiedra o Pablo Mármol, llevamos nuestra ropa en blanco y negro, y cantamos con entusiasmo ante la certeza que todo lo emitido se estaba grabando.
Para hacerte el cuento corto, hace apenas un mes fui con mis padres a ver el espectáculo de homenaje a Billo Frómeta, pedazo de sorpresa viví cuando buscando un baño rumbo al cafetín escuché de nuevo, a mis espaldas, tu voz. Hablabas con unas mujeres de mi edad y tamaño, les explicabas que sí, que estarías casi al final, pero esta vez, no estaba sola. Conmigo venía quien al sol de hoy es mi esposo por ley y en apenas cuatro días lo será ante la iglesia católica de la cual soy practicante -pana, 13 años con las Hermanitas de los pobres no fueron en vano-, y él generosamente me dijo: pero ve y salúdalo; y yo no, preferí verte así con distancia, como en las cuñas de la malta; leerte en la historia -para mi gusto no muy bien escrita por Marlon Lares-, y hacerlo fue una manera de romper mi amor adolescente y afianzar mi admiración adulta.
No es sencillo despedirse de un novio imaginario, pero siempre será fantástico aplaudir tu talento y entrega.
Chao, Horacio.
P.S: Sí, sin pena alguna, sigo siendo cursi ;)
Cuando me decidí a conversarlo con mi mejor amiga, amén de reírse como una hiena, con mucha suspicacia me aclaró que en la radio siempre hablaba gente que por fea no estaba en la televisión, y que no podía ser casualidad que nadie más conociera tu música; era una duda razonable y capital, por lo que, no hubo una sola de mis compañeras del colegio que no pasaran por la pregunta de: ¿conoces a Horacio el de Desorden? Por toda respuesta siempre recibí noes.
Pero la vida es generosa, y estando con mis padres en la extinta pastelería Manhatan de Chacao, con mi tartaleta en la mano, escuché de nuevo tu voz, en vivo. No eras el hilo musical del sitio, estabas ahí, con tu pelo negrísimo, a mi entender trasquilado pero bonito, vestido igual de negro -cosa que me dio un poco de susto pues siempre he tenido tendencia a vestirme como un paquete de salvavidas-, al lado de una muchacha, para mi desgracia, igualmente hermosa. Agarré a mi hermana por un brazo y le dije en el oído: ¡él es Horacio! Ella volteó sin disimulo -cosa que para un artista es más bien un halago, pero que a mí me aterrorizó en su momento- y dijo: es un punk.
Otra tarea. Averiguar qué era un punk, leí sobre Inglaterra, leí sobre sus procuras, leí de la resistencia a la modernidad y no entendí media palabra. Leí luego sobre el ska, y mi hermano generosamente me buscó con amigos suyos de la Simón Bolívar -sí, él ya estaba en la universidad, es que me lleva 10 años- "cintas" de Madness y Specials, y aunque no entendía nada de las letras, el ritmo me hacía bailar como una zaranda. A veces me metía en su cuarto para poder hacerlo con mayor libertad, y combinaba esta música con discos del B52's, las Gogo's y hasta AC/DC.
Era una galla, Horacio, estudiaba en un colegio de religiosas y ninguna de mis compañeras comprendía esa música en contraposición a los emblemáticos Franco De Vita, Yordano, Ilan, y más cercanas aún, a pesar de la "diferencia" de sus géneros: Karina y Melissa; con la primera lloraban y la segunda se convertía en el prototipo hardcore de la "generación Halley" a la que ni siquiera pertenecíamos. No te voy a mentir, cedí a la posibilidad de cantar acompañada y forrar carpetas con rostros de revistas y amén de los discos de DP, me compraron los de Chayanne, todavía pienso que, si en la vida de este buen hombre había una venezolana, es bastante injusto que no haya sido yo. Alguna vez, ayudando a una amiga a promocionar una película de Oscar Lucién llamada "Un sueño en el abismo" -que trajo a la farándula local a un pesado de la talla de Luis Fernández-, dando vueltas por el CCCT repartiendo afiches y calcomanías te vi en una de las jardineras. Me paralicé. Pensé en todas las frases que podía decirte para pedirte un autógrafo, ninguna me gustó, pero como estabas tan inspirado, tuve el chance de verte diferente. Me animé y fui a decirte entrecortada que te admiraba, que escuchaba Radio Pirata, que tenía los discos de DP, y que yo sí era cursi. Sonreíste como lo hubiese hecho cualquier amigo de mi hermano, con la distancia de un tipo grande escuchando piropos de una chamita, me preguntaste el nombre y escribiste:"Con amor para Naky: yo no soy cursi". Esa i final era una florecita. La calcomanía estuvo en mi corcho más o menos 10 años.
Ya en la universidad me sobraron los amigos para ir a tus conciertos, tu música se hizo popular, era lo in; de hecho, en unas vacaciones en las que nos fuimos a Chichiriviche, a todos se nos olvidaron los discos y sólo tuvimos para los 7 días de estadía: "Canto popular de la vida y muerte". Y sí, terminamos sabiéndonos hasta las respiraciones. En otra oportunidad te conseguí conversando con una de las simpáticas Boconas en un local de Altamira, y aunque me dio vergüenza, me acerqué hasta su mesa a pedirte otro autógrafo -cosa de poder renovar aquel-, y lo hiciste sonriendo, me preguntaste si iría al concierto del día siguiente y por supuesto dije que sí.
Al Teresa Carreño fui como con dos horas antelación, aunque las entradas estuviesen numeradas y mi acompañante fuese la persona más aburrida y desorientada de todo el teatro, todo el mundo se sabía las canciones, todos gritamos como locos, saltamos -sin perjuicio de los asientos-, aquello fue una convención de Búfalos Mojados pero en lugar del gorro de Pedro Picapiedra o Pablo Mármol, llevamos nuestra ropa en blanco y negro, y cantamos con entusiasmo ante la certeza que todo lo emitido se estaba grabando.
Para hacerte el cuento corto, hace apenas un mes fui con mis padres a ver el espectáculo de homenaje a Billo Frómeta, pedazo de sorpresa viví cuando buscando un baño rumbo al cafetín escuché de nuevo, a mis espaldas, tu voz. Hablabas con unas mujeres de mi edad y tamaño, les explicabas que sí, que estarías casi al final, pero esta vez, no estaba sola. Conmigo venía quien al sol de hoy es mi esposo por ley y en apenas cuatro días lo será ante la iglesia católica de la cual soy practicante -pana, 13 años con las Hermanitas de los pobres no fueron en vano-, y él generosamente me dijo: pero ve y salúdalo; y yo no, preferí verte así con distancia, como en las cuñas de la malta; leerte en la historia -para mi gusto no muy bien escrita por Marlon Lares-, y hacerlo fue una manera de romper mi amor adolescente y afianzar mi admiración adulta.
No es sencillo despedirse de un novio imaginario, pero siempre será fantástico aplaudir tu talento y entrega.
Chao, Horacio.
P.S: Sí, sin pena alguna, sigo siendo cursi ;)
Actualización: Hermosos comentarios me han hecho reconsiderar mi decisión, pues aún siendo LuisCarlos barítono, no se dedica a tu arte, seguirás siendo mi novio imaginario, pero ni de broma te pediré otro autógrafo ;)






23 comentarios:
jejeje, que fina la carta :)
por cierto felicitaciones a ti y Luis Carlos, la mejor de las suertes en este nuevo camino que ya están andando juntos, un abrazo!
Qué cosa más dulce has escrito, Naky!! Casi lloro al leer la última parte!!
No importa si alguien te dice que eres cursi... tú podrías responderles que -simplemente- eres una romántica sin remedio!! :)
:D
C'est l'amour jajaja, que bonito relato. Los amores platonicos llevan P mayuscula cuando uno esta enamorado :)
JAJAJAJA! Naky, que bueno este post, me encanto!!!
Tengo que decirte que no hay que despedirse jamas de los novios imaginarios: tengo 13 a#os de casada, y sigo teniendo un millon de novios imaginarios, desde Pablo Dagnino hasta Peter Gabriel - asi que no te despidas de Horacio, que no hace falta :)
Un millon de felicidades a ti y a LC, estoy segura que les ira maravillosamente!
La verdad que tu historia de amor eterno a lo Rocio Durcal es algo que nunca morirá, asi que no te preocupes, vive de vez en cuando en tu fantasía para escaparte de la realidad que nos absorbe.
Besos y exitos en esta nueva etapa que inicias junto a Luis Carlos
Lo he pensado desde hace mucho tiempo, hoy lo hago público: Luis Carlos ha ganado una joya al conquistar a Naky
Estoy seguro que es recíproco :)
Felicidades a los dos
awww no diria que eres cursi Naky, mas bien linda.
:)
Naky!!! Felicitaciones!!!
Me asusté un poquito con el título del post, pero terminé de leerlo con una sonrisota grandotota por ti.
La imagen que tengo de Luis Carlos y tú con sus manos entrelazadas, aquella noche comiendo con el Hechicero, de verdad que no se me borra, qué lindos los dos juntos y para siempre!
Le mando un beso a cada uno con mucho cariño, mis mejores deseos de felicidad y armonía en sus vidas y un abrazote del F. que está afuera paseando a Thor (que manda un lametoncito de manos a los dos también).
Cuídense mucho y disfruten a montón.
{yo también quiero a Horacio}
Diria que añosssssssssssss sin pasar por acá a leerte y la verdad que el post me causó un pelo de susto. No pensé que se retiraría, de hecho uno nunca quiere que lo bueno se acabe. Este post me dejó melancólica, yo también soy de las fanáticas de horacio y DP. Gracias por este post que acaba de hacerme click para volver a leerte.
Saludos y felicidades en esta nueva etapa de tu vida.
La Mae Nairo
Me he divertido demasiado leyendo esta carta. Felicidades (por la carta y por el matrimonio, claro).
Carmen.
Que vaina tan buena este post!!
Salud
Me encantó la carta, de verdad plasmas muy bien lo que llega a ser un amor platónico de adolescencia.
Yo nunca tuve una fijación semejante con Horacio, pero si me gustaba y aun me gusta mucho su música.
Una vez por allá en mis años mozos cuando trabajaba en un canal regional en mi natal Barquisimeto (ojo no soy muy vieja, comencé a trabajar chiquita que es otra cosa) tuve la oportunidad de conocerlo y puedo afirmar con propiedad que es uno de los pocos artistas venezolanos a los que el ego jamás se le infló.
Te cuento mi anécdota, que aquí estamos para contar, yo nunca me acerqué a él a pedirle un autógrafo, mi experiencia con otras personas de la farándula nacional, que habían visitado el canal, no era muy buena y siempre, incluso cuando estaba chama he pensado que eso de pedir autógrafos es bastante ridículo (perdón, se que tú se los pediste, pero tengo que ser franca) fue el quien se acercó a donde yo estaba, se presentó y me preguntó si iba al concierto de esa noche en el ya desaparecido anfiteatro Oscar Martinez. Obviamente asistí y salté como una degenerada y más aun a sabiendas de que no sólo estaba disfrutando de buena música, sino que también esa música era interpretada por un ser humano humilde y sencillo.
Puedo decir con propiedad que en el tiempo que estuve trabajando allí (no delante de las cámaras, yo soy de las que esconderían en la radio jeje) fue la única persona pública que demostró ser una persona.
No amo a Horacio, pero me cae del carajo.
Jajajajaja, es cursi, si, pero bonita la historia, jajajaja.
"Lo mejor-de-lo-que-nadie-pone".
Ahora lo escucho todas las mañanas presentando el programa de Mingo en 99.1 Mágica. La verdad es que el tío se las trae con su particular voz y esa musicalidad que le sale por los poros. No se porqué pero él me recuerda a Cayayo. Besos Princesa de las Letras!
Dando vueltas por twitter encuentro este blog, veo algo sobre Horacio Blanco, entro y leo esta maravilla de relato. Juro que estoy impresionada de cuantos detalles pones en ella, la malta, la pastelería, si es punk, si no, pero hermoso de verdad. La voz de Horacio es algo que marca, pense que era la única que opinaba de esa manera.
Me encanto, no puedo dejar de decirlo. Tienes una seguidora mas de tu blog, gracias a esta entrada.
Felicidades por tu matrimonio...
Que curioso! yo tengo una amiga, cuya hermana estudió con él y dice que siempre afirmaba : Yo voy a ser famoso!. Parece mentira, pero al menos para ti y las muchas personas (porque ya no es tan desconocido) que admiramos de cierta forma al grupo, lo es!. No es el mas famoso, pero al menos Naky le pidió dos autografos y hasta aquel día lo adoro como su amor platónico.
Casi, se me cae un "ídolo", creí que la historia hablaba de desilusión y es todo lo contrario. Felicidades por tu matrimonio, aunque ya no sea Horacio tu amor platónico, sabemos que igual vale la pena admirar lo que hace, no?.
Saludos!
¡Salud buena gente!
Martin: ¡muchas gracias!
latatisabel: tu sugerencia es una gran forma de evadir una acusación por cursi ;)
Yiyo :D
infelix: ¡vamos!, ¡cuéntanos cuál era el tuyo!
Adriana: hice una actualización gracias a tu mensaje ;)
Maverick: ¡sale y vale!
Mauricio: ¡es recíproco, mil gracias!
german querido: ¡lindo su merced!
Bella, Câline: ¡gracias, tantas gracias! Me sentí requetefeliz rememorando la noche que reseñas, dale por favor cariñitos al maravilloso Thor, y recíprocos abrazos para F. y para ti ¡con todo amor!
LuisCarlos: me consta que tú también quieres a Horacio.
Mae nairo: ¿? Mujer, ¿en dónde dice que Horacio se retira? ¡Gracias por los buenos deseos, y ahora es cuando Horacio sigue!
Peor es nada: ¡gracias, mujer!
falconiano: ¡gracias, pero tú también ven y confiesa cuál era el tuyo, tu amor platónico!
Mifrero: qué bueno que te cae bien.
Oswaldo Aiffil: ¡nooooo!, ¡de Cayayo un burro! ¡jajajaja!
Laura: ¡mil gracias y bienvenida, este es también tu zaperoco!
Psique: ¡es un gran ejemplo de una buena profecía autocumplida!
¡Abrazos inmensos a todas y todos!
¡Naky!
Ya que citas el autografo que guardaste por 10 años te cuento algo: recuerdas aquel Bazar de Invedin de algun momento a mediados de los 90 en que, ante el total congelamiento que me provocò verla en persona, te acercaste a Maite Delgado y le pediste un autògrafo para tu hermanito de 10 años (eufemismo de amigo apenado)????
Pues, mas de 15 años despuès, en cada una de las oficinas que me ha tocado ocupar siempre he colocado en mi "corcho" aquel autografo.
A fin de cuentas, no cualquiera tiene un papel de puño y letra de Maite que dice "para mi NOVIO con amor".
Un abrazote,
Estoy estrenando sonrisa!!!
Una bella histora de amor, y no diré arrancada de la vida misma por que sigue estando en la vida misma.
Es bello alegrarse de estar enamorado, pero tambien es bello contagiar el amor que uno siente y eso Naky lo haces muy bien..
Hola, felicidades por tu matrimonio. Debo decir que nunca había entrado a tu blog, pero este post simplemente me encantó. Me sentí identificada en casi todo.
PD: Prometo leer más seguido
Saludos a Luis Carlos!
Publicar un comentario