Lesbianas

03 marzo 2009


Llego a la cocina y coloco las bandejas para volver a surtirlas con lo que ya habíamos preparado: unos trozos de queso palmizulia con coronas de aguacate; más queso –esta vez mozzarella- con rodajas de tomate, cazabe con atún y otros tantos que fuimos inventando con lo que teníamos y compramos. ¡Cecilia me pegó un susto tremendo!, se había venido tras de mí, y por andar yo tan concentrada en el arreglo de los tentempiés, ni cuenta me había dado de su presencia.
- Esas mujeres se besaron.
Asentí en automático, revisando la oxidación de algunos pedacitos de aguacate, y sólo después de sacar el cuchillo de plástico de la primera gaveta, la miré para entender el tono horrorizado.
- ¿Me escuchaste? Te dije que esas mujeres se besaron.
Volví a decirle que sí con la cabeza; a veces me fastidia la terquedad de LuisCarlos, haberle encasquetado el atún a los cazabes, obviamente los mojó y perdieron lo tostado, lo que más me gusta. Levanto la mirada porque ella no terminaba de hablar.
- En la boca, Naky. Se besaron en la boca.

Rebobiné muchas cosas, pero guardé silencio y le pedí que me acompañara a la sala, que allí conversaríamos mejor –es que en la cocina no hay sillas-. Aceptó de mala gana, resistida supongo, a contemplar nuevamente una escena amorosa entre mis amigas. Después de repartir las bandejas, me fijé en unos cuantos vasos mal puestos, parte de las obligaciones de ser anfitrión es cuidar en simultáneo la atención de los invitados tanto como tu mobiliario, no sé por qué somos tan descuidados con vasos húmedos sobre la madera, y los portavasos son como la luz amarilla de cualquier semáforo, la gente pasa de largo, acelera para dejarlos fuera de la fórmula. Regreso a la cocina y ella tras de mí:
- ¿Qué son? ¿Lesbianas?
- Sí claro, son una pareja de mujeres, que se aman, que conviven, que se besan Cecilia, igualito que lo haces tú con Esteban cuando no te da por sacarle impertinentemente –delante de terceros-, sus descuidos románticos. Son una pareja.
- ¿Y eso a ti no te importa? ¿No te da nada? ¿No te produce nada?
- Admiración y ternura, como cualquier pareja que va por la vida intentando integrarse a pesar de sus diferencias.

Media vuelta y a la sala. Ella se quedó viendo las matas en la ventana del fregadero, como revisando el tamaño de la menta versus la sábila, comprobando que el romero es tieso y los rábanos dan hojas grandes. Me arrepiento, sé que no fui justa, es decir, no me ajusté a la presentación de su generalizado prejuicio, y seguro se debatía entre la pertinencia de permanecer ahí o marcharse con su sempiterno novio pero recién estrenado marido. Tan cabal Cecilia, tan predecible. Otro vaso fuera de orden, goteando sobre el parquet y tanto que coleteamos ese piso, no qué va, me levanto y lo recojo, coloco mi mano bajo el borde para evitar el agua condensada en lo cóncavo de su estructura, pero el recorrido hacia la cocina me revelaba muchas más gotas que le precedieron y ya están repletas de sucio esplendoroso.
- Cuál es el problema, cuéntame.
- Que son dos mujeres, eso es contranatura.
- Contra natura es la violencia y en ella vivimos. Natural, necesario e inexcusable es el amor, pasa, no tiene género, ni orientación; simplemente es.
- Detesto tu poesía hasta para esto.
- Yo detesto tu cara de asco, justo por esto.
- Eso es lo que me producen, ¿las conociste en una marcha de esas a las que vas para el orgullo gay?
- No. Las conocí en el período en que decidí ser bisexual.

Touché. Muerto el impasse y nació el rumor, un bisbiseo que gracias a las redes digitales no tardó ni medio día en llegar a mí. Y yo muerta de risa, leyendo los comentarios apoyada en el hombro de Elecé, que descalificó mi estocada cuando se supone debí ser más comprensiva. Me separo de mi cómoda estancia para preguntarle si acaso es incluyente el activismo y el amor. Pasamos un rato largo discutiendo el tema, pues soy una convencida que sí, pero que el activismo no es la marcha, no es la tertulia especializada, ni la sola solidaridad de gheto; mi fe en el activismo comienza con la práctica. No le doto de características extraordinarias a mis amigos LGBT, ni creo que debo tener coroticos con la bandera –aunque tengo sopotocientas cosas de arcoiris- para saberme o sentirme comprometida con su causa. Yo creo que se construye con prácticas.

Coincidimos días después en una arepera, ella me esquivaba la mirada porque sabía que yo sabía. Con mi chinche me da por inventarle a Esteban una encuesta que llené por Internet, y le pregunto cuál es su escena erótica por excelencia, la que le vuela los tapones. Él sonríe como escondido, mira a Cecilia en una solicitud de permiso insincera, y responde clarito:
- ¡Coño pana, dos tipas besándose! ¡No por Dios, no puedo con eso!

¡Ay, la promesa del trío!, o el erotismo de un género que se manifiesta multiplicado en dos de sus exponentes… sensualidad, intemperancia, lubricidad, tantos descriptivos y sin embargo se nos olvida el amor, desde mi óptica, la fuerza más potente para aprender a estructurar y descartar lo bueno y lo malo de eso que las minorías tenemos a bien llamar: modelos dominantes. Me pasó en mis estudios de género, entrevistando feministas cuya construcción de lenguaje a veces me desconectaba, por incomprensible o compleja y muchas veces por aburrida. Heterodominante, antropocéntrica, patriarcado, subordinación, discriminación, etc. Y por muchas vueltas que le daba, más me iba convenciendo que dotarme de esa batería de conceptos y juicios solo contribuía de manera definitiva a la propagación de la noción machista, de la visión machista que no de lo opuesto o contrario. Tanta rabia no contribuyó por ejemplo al incremento sostenido de niñas, adolescentes y mujeres en el sistema educativo venezolano. No hace falta haberte leído a Simone de Beauvoir para ver docenas de féminas caminando en simultáneo cada mañana rumbo a sus trabajos –tanto que a veces me pregunto con mucha seriedad dónde están los hombres-. Este vueltón para decirte Cecilia querida, que ser mujer es definitivo, no se discute ni está asociado ni se confirma por aquel o aquella a quien ames o que te guste; que la palabra lesbiana a lo mejor es un agravio para ti, pero por lo regular es más fácil que algún tarado por insultarte te llame puta. Que a diferencia de los homosexuales masculinos, las lesbianas son más bien omitidas de este tema de la reivindicación de derechos civiles, aunque Ellen Degeneres le parece sensacional a un gentío que ve su programa por Sony o yo qué sé cuál canal de cable.

Yo te dejo de lo poco que sé, unos libros y unas autoras que le entran con cariño al tema, son ellas: Susana Guzner en “La insensata geometría del amor”; la supuestamente plagiadora Lucía Etxebarría con “Beatriz y los cuerpos celestes” o finalmente la cubana Zoé Valdés en “Te di la vida entera”. Que se ama Cecilia, se ama, si te lo digo yo que también soy una desviada por hacer la vida con un hombre al que le llevo unos años y hasta fui capaz de sabotearme nuestros pininos por el resto de la humanidad. Y no, no he sido bi, soy una feliz y común heterosexual, enamorada de un hombre al que le complace autodenominarse lésbico, condición que confirmo; una mujer a la que nadie le ha expresado más amor o respeto por su orientación sexual, una que va a la marcha de la diversidad sexual por la misma razón que a la graduación de su sobrino: por amor.

20 comentarios:

Martha Beatriz dijo...

:D...Como te he comentando antes, a veces es asunto de formación. Solo saber que el prejuicio es incorrecto no basta, para algunos, hay que superar mucho años de enseñanzas machistas y homofóbicas. Un texto como este dá un paso adelante en ese sentido. Tu abrazo linda y que mejores!

Capochoblog dijo...

El miedo Naky, el miedo a la propia sexualidad es estrábico y sufre de alzheimer conveniente.

Un beso, me gusto mucho este post :)

explikme dijo...

Me gustó mucho el cómo lo dices :)

Sabes que hace muy poco tuve una discusión con un grupo que me decía que el hombre que dio a luz a su hijo porque su esposa no podía era un asco. Y yo, que se lo que es luchar para tener hijos no lo entendía porque a mi me parecía lo más noble y bello que un esposo puede hacer por uno.

A veces no me gustan las feministas, por lo menos las que he conocido, porque dicen defender la "igualdad de género" (cosa que me arrecha porque yo no quiero ser igual que los hombres), y a su vez discriminan a los homosexuales y se comportan como los machos que supuestamente odian.

Así como tú creo que el amor no tiene género, ni condición social, ni nada que lo limite. Y los derechos civiles son una cosa distinta a los preceptos o dogmas religiosos, en manos de fanáticos, que le han traído mucho sufrimiento a muchos de mis amigos.

Me encanta leer post como estos.

Un abrazo!
Karelia

Câline dijo...

Yo creo que lo que dice Capochoblog es muy cierto: la gente critica, veta y juzga lo que teme y le dedica muuuucho tiempo, quizás no se conocen a sí mismos o quizá no saben lo que es amar.
Mis saludos!

El loco dijo...

Es increíble que en estos tiempos haya gente joven que esté llena de prejuicios...y en definitiva es eso...el miedo a lo que llevamos oculto.
Como siempre te digo...ya aburre decirte lo mucho que me gusta lo que dices y como lo dices...por favor piensa en compartirlo con el resto de los mortales que no leen blogs...jejeje yo se que ese día llegará...así que tengo preparado el bolígrafo
Un abrazo

Nelly dijo...

Muy de acuerdo... "mi fe en el activismo comienza con la práctica"...

De nuevo, qué manera de escribir!!! Bendita la madre que te parió!!! ;-)

Silmariat, "El Antiguo Hechicero" dijo...

Mientras más te quiero y te respeto, más te conozco.
Mientras más te conozco, más que quiero y te respeto.

Es un honor leerle, es un honor conocerle y, sobre todo, es un honor contar con tu Amistad.

Todo lo mejor para ti

Eleia dijo...

Excelente Post!!! Lamentablemente hay gente que no comprende y poco entiende este tema... Hoy por cuestiones de trabajo en una asesoria me preguntaban como se le pagaban las prestaciones sociales de un fallecido si no tenia esposa ni familia, preguntè quien era el muerto y la Jefa respndió: No esta muerto pero està mal, tiene neumonía. Conozco al trabajador CAPACITADO, EXCELENTE EN SU LABOR Y FIEL CON LA EMPRESA, por supuesto gay, y tiene SIDA. Solo alcancé a decirle a la Jefa que le preguntara si tenia una pareja a la cual quisiera dejarle su dinero Por medio de un legado. Si el matrimonio gay se legalizará en nuestro país, sería un avance legal y social para nosotros... apoyo 100% la causa, y no me da pena admitirlo aunque muchos me tilden de SER O NO SER...
Saludos!!!

Nelly dijo...

Me he dado a la tarea de leerte desde que comenzaste tu vida "blogueril"... Pero me dí cuenta que no es una tarea... es un placer!!!! Qué manera de escribir!!! Solo paro de leer porque no quiero que termine!!!! (qué contradicción verdad?).
Sigo leyéndote...

Petrusco dijo...

Querida Naky Durazno:

Voy a escribir un artículo en el que me declararé "Pentasexual" y que la gente vaya por ahí viviendo la intriga sin poder averiguar que carajos es eso jejeje

Un abrazo grande para ti y para nuestros amigos diversos en razas, credos, sexos y tendencias sexuales.

Pedro Mora

Nelly dijo...

Naky, where are you?!?! (con tono cantaíto)
Extraño tus posts y ya no me queda ni uno anterior por leer!!!

Hugo Marichales dijo...

Hola, querida Naki. Iba a hacer un comentario sobre tu nota, pero el asunto comenzó a crecer y a tomar cuerpo, hasta que decidí más bien escribir un artículo al respecto y publicarlo en www.elcuentador.com, donde podrás encontrarlo. Te lo dedico.
Como siempre...

Hugo Rafael

mike dijo...

exelente tu postdel 27 feb, te admiro por el valor de escribir tal post, me gusto

Anónimo dijo...

Es el inicio a la depravacion.

Roberto Torres Luzardo dijo...

Este artículo es una delicia. Me encantó, me encantó, Naky.
No conozco, de condición, a una sola lesbiana. Quizás esté oculta entre mis contactos de Facebook o del teléfono celular, manteniendo un bajo perfil para que la gente no abra los ojos con intriga/misterio/desaprobación.
Qué vaina! Ojalá pudiera esa anónima querer a su pareja libremente sin que nadie la tilde de "puta" ni "aberración".
Qué maravilla de post.
Saludos desde el Zulia.

alexbariv dijo...

Dios mio!

No había leido un texto en internet con tanto detenimiento como este desde hace muchisimo tiempo, y no necesariamente por el tema, sino por la impecable redacción, super elocuente que utilizaste.

Prácticamente trasladaste mi imaginación al sitio donde sucedió el relato.

En cuanto al tema, me sucedió algo muy parecido hace algunos años cuando algunos amigos cercanos resultaron gay y mis otros amigos se enteraron que yo los seguía tratando como si nada, prácticamente caí en la mismo prejuicio social de que "será que tu también eres?", a lo que respondí: "Gente! si ustedes son más hetero porque van a jugar futbol para revisarse todos los músculos nuevos que han desarrollado y admirarse mutuamente, entonces creo que prefiero ser bi, ya que adoro a mi novia pero no puedo reunirme con 10 machos al mismo tiempo para la revisión semanal".

Entre otras cosas, me tuviste buscando algunas palabras en el diccionario, y recordando la frase "el castellano es muy amplio, utilizalo!", con la cual me torturó mi tutora de tesis hace algunos años. ;-)

Nina dijo...

Llegue por casualidad a este blog... mientras seguía bajando me llamo la atención este post, el cual lo lei con sumo detenimiento, me trasladaste sin duda a situaciones vividas. Vaya que aun existen personas que se niegan a esa evolución, al contraste a los matices que existen en esta vida, y que el solo y simple hecho de la "selección natural" es así, sin raza ni sexo, es instinto, es percepción, es cultura, es vida... simplemente es amor, el ser humano busca la felicidad. no la aporobacion.!

Encantada de leerte.
Saludos Desde Puerto Ordaz.

Liki Fumei dijo...

Extraordinaria aproximación al tema, desapasionada y cotidiana, como se oxida el aguacate (creía que ahí era palta) o crecen las matas de romero (tiesas, sí). Y una narración impecable. Fué un auténtico placer.

. dijo...
El autor ha eliminado esta entrada.
Jesús Carrillo Gutiérrez dijo...

Que linda, Naky! Ojalá fuera tan fácil poder decirlo a todos como lo hacen tus amigos, como dicen sentirse orgullosos de tener un amigo/a gay y que eso no preocupe o ponga en duda su "condición" (maldito cliché). Ciertamente no es fácil, hay que tener las b* bien puestas para poder decir, sobretodo a tu viejos: Soy homosexual. Esos son los hombres y mujeres de verdad! Me encantó tu post! Saludos desde mrd!